La influencia de los therian, personas que se identifican, en un plano psicológico o espiritual, con un animal no humano, habría llegado a Cuba, según indican diversos reportes en redes sociales.
El influencer cubano Guillermo Rodríguez Sánchez reportó que, al menos en las provincias de La Habana y de Ciego de Ávila, se han “observado grupos de muchachos” sumados a este fenómeno social y cultural, aunque al parecer con el objetivo de “chotearlo”.
“Varios jóvenes fueron vistos hoy y fotografiados por transeúntes en calles de La Habana mientras ejecutaban comportamientos propios de caballos y se disfrazaban como ese animal”, reportó el también periodista y escritor.
“Si, relinchando del hambre será”; “Realmente el único disfraz compatible es el de carnero”; “Eso es para llamar la atención” y “Otro nivel de locura”, opinaron algunos internautas en el muro de Rodríguez Sánchez, que compartió una foto de dos chicos con una máscara de caballo puesta en medio de una calle de la capital cubana.
El término therian ha ganado espacio en el ámbito digital durante los últimos meses.
En TikTok, Instagram y YouTube muchos adolescentes aseguran identificarse con animales no humanos, entre los que destacan perros, gatos, lobos o incluso llamas, lo que ha generado tanto curiosidad como críticas y burlas.
Es importante tener en cuenta que esta tendencia no implica una transformación física ni la creencia de poseer un cuerpo distinto.
El término proviene del inglés therianthropy, que a su vez deriva del griego antiguo therion, que quiere decir bestia o animal salvaje, y ánthropos, humano.
Es decir, que se refiere a una vivencia interna de identidad. Se basa en la capacidad espiritual de transformarse en animal, sin experimentar cambio físico, sino una conexión interior con un animal determinado.
Quienes se identifican como therians entienden que tienen un cuerpo humano, pero pueden sentir que su alma corresponde a un animal específico, o que mantienen una afinidad profunda con determinada especie. En algunos casos, encuentran satisfacción en imitar conductas asociadas a ese animal, como ciertos movimientos o sonidos.
Si bien las creencias que tienen que ver con híbridos humano-animal existen desde la mitología antigua y leyendas como la licantropía, como comunidad contemporánea la tendencia therian nació en la década de 1990 en foros de debate en internet.

















