Kanye West, ahora conocido legalmente como Ye, fue declarado responsable por un jurado de Los Ángeles en la demanda presentada por Tony Saxon, un trabajador que participó en la accidentada remodelación de su mansión de Malibu. El fallo no le concedió a Saxon todo lo que reclamaba, pero sí obligó al rapero a pagar 140.000 dólares por daños vinculados a lesiones, gastos médicos y pérdida de ingresos, una cifra muy inferior a los 1,7 millones que buscaba la parte demandante. Variety subrayó que el jurado solo le dio al demandante una fracción de lo pedido, mientras Rolling Stone y People coincidieron en que la indemnización se concentró en daños concretos y no en el paquete completo de reclamaciones presentado en el pleito.
El caso giró alrededor de las condiciones de trabajo en la casa de 57 millones de dólares que Ye compró en 2021 en la costa de California. Saxon sostuvo que fue contratado para trabajar como encargado, cuidador y apoyo de seguridad en la propiedad, y que terminó lesionado después de cumplir órdenes peligrosas dentro de una obra que, según su versión, avanzaba sin medidas básicas de seguridad. La defensa de Ye respondió que Saxon no era un empleado como él afirmaba, sino un contratista independiente, y sostuvo además que ya había recibido pagos considerables por su trabajo. El jurado no compró por completo la teoría de Saxon, pero tampoco absolvió al artista.
Uno de los elementos que más llamó la atención durante el juicio fue la comparecencia del propio Ye. Hollywood Reporter destacó que varios jurados criticaron su actitud en el estrado y describieron su testimonio como apático, con largos momentos en los que parecía desentendido del proceso. Esa imagen reforzó la impresión de un caso marcado por el caos, el mismo que ya había acompañado durante años a esa propiedad diseñada por Tadao Ando y luego sometida a una demolición parcial que terminó en litigios, deudas y una venta posterior a pérdida.
Aunque los 140.000 dólares quedaron muy lejos del monto original reclamado, dice BBC, la historia no termina ahí. Tanto Entertainment Weekly como People señalan que Ye también quedó expuesto al pago de honorarios legales, una partida que podría elevar de forma notable la factura total del caso. Al mismo tiempo, sigue abierto otro frente judicial: en enero, Ye demandó a Saxon y a su equipo legal por un gravamen de 1,8 millones de dólares que, según su versión, perjudicó operaciones relacionadas con la casa. El veredicto, por tanto, no cierra el capítulo Malibu, pero sí deja a Ye con otra derrota judicial encima en medio de una etapa ya cargada de controversias públicas y legales.



















