La influencer Imaray Ulloa, posiblemente la cubana con mayor alcance global en redes sociales, sorprendió a miles de seguidores al mostrar su impresionante transformación física de cara a su debut en el mundo del fisiculturismo competitivo.
En su propio pódcast, Imaray reveló que siempre sintió una atracción por el fisiculturismo, pero que compartirlo públicamente tuvo un precio. «Recibí muchos comentarios negativos, me dijeron que me iba a poner como un hombre, que me iba a inyectar hormonas», confesó con honestidad. Sin embargo, la influencer no se dejó intimidar y decidió continuar adelante con su proyecto.
Lo que muchos desconocen es que el fisiculturismo tiene múltiples categorías adaptadas a distintos objetivos y cuerpos. Imaray lo dejó claro: su categoría es bikini, una de las más estéticas y femeninas de la disciplina, enfocada en la simetría, el tono muscular y la presentación escénica.
Además, subrayó que lo está haciendo de forma completamente natural, sin el uso de esteroides ni ningún tipo de hormona exógena.
Entrenamiento, poses y sacrificio: el cambio de Imaray Ulloa
Prepararse para una competencia de fisiculturismo no es solo levantar pesas. Imaray ha revelado que una parte fundamental de su preparación son las clases de pose, sesiones de hasta una hora que considera de las más importantes del proceso. «Son largas, duran una hora. Es una de las cosas más importantes», afirmó.
En sus redes sociales, la creadora de contenido ha mostrado sin filtros cada etapa de esta transformación: el esfuerzo en el gimnasio, los ajustes en la alimentación y el trabajo junto a su coach. Sus propias palabras lo dicen todo: «El proceso no ha sido fácil pero me lo estoy disfrutando» y «El sacrificio vale la pena. Llegar a la final será un logro más. Mi estilo de vida ha dado un giro a mi favor.»
Un referente para sus seguidoras
Lo que hace especialmente poderoso el camino de Imaray no es solo la transformación física, sino el mensaje que transmite: que una mujer puede explorar el fisiculturismo sin perder su feminidad, sin recurrir a sustancias prohibidas y sin pedir permiso a nadie.
En 2026, Imaray continúa en una etapa brillante tanto en lo profesional como en lo personal, y su incursión en el deporte competitivo suma una nueva dimensión a una carrera que ya de por sí rompía esquemas.
Para sus millones de seguidoras, muchas de ellas latinas que la admiran por su autenticidad, este nuevo capítulo se convierte en una fuente de inspiración real: la prueba de que nunca es tarde para reinventarse y de que los límites los ponemos nosotros mismos.




















