Dos accidentes marítimos ocurridos con pocos días de diferencia en la Bahía de Biscayne, en Miami, han dejado un saldo de al menos dos personas muertas y varios heridos, en una secuencia de incidentes que ha encendido las alarmas sobre la seguridad en una de las zonas náuticas más transitadas del sur de Florida.
El hecho más reciente ocurrió el sábado por la mañana, cerca de Crandon Park Marina, en Key Biscayne. Según la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC), una embarcación fuera de control comenzó a girar sobre sí misma, lanzando al agua a sus dos ocupantes. Imágenes captadas en video muestran cómo el bote, sin control, continuó girando en círculos mientras los tripulantes quedaban en el agua, siendo posteriormente impactados por la propia embarcación.
El operador del bote fue identificado como Neil Schwab, de 54 años, quien fue trasladado a un hospital tras el incidente. Su acompañante, Claudia Balmaceda Oriani, de 33 años, no sobrevivió. Equipos de rescate lograron finalmente detener la embarcación lanzando una cuerda hacia las hélices para reducir su movimiento antes de remolcarla fuera de la zona.
Este accidente se produce apenas días después de otro hecho mortal en la misma bahía. En ese caso, una embarcación de entre 40 y 43 pies impactó contra un pequeño bote tipo dinghy de unos siete pies y abandonó el lugar sin prestar asistencia. El choque dejó herido a un menor de 14 años y provocó la muerte de su padre, identificado como David Quaglia.
Las autoridades lograron localizar posteriormente la embarcación implicada tras difundir imágenes al público, aunque hasta el momento no se ha confirmado la detención de ningún sospechoso ni la identidad del conductor.
Ambos sucesos han ocurrido en un corto intervalo de tiempo y en zonas cercanas dentro de Biscayne Bay, un espacio que combina tráfico recreativo y embarcaciones de mayor tamaño, lo que incrementa los riesgos si no se cumplen estrictamente las normas de navegación.
Las investigaciones continúan en ambos casos mientras las autoridades evalúan posibles responsabilidades y reiteran llamados a extremar las medidas de seguridad en el agua, especialmente durante los fines de semana, cuando aumenta significativamente la actividad náutica en la zona.





















