Asciende a 39 el número de muertos tras el choque de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba), España

Havana
cielo claro
14.2 ° C
14.2 °
14.2 °
62 %
6.9kmh
1 %
Mar
21 °
Mié
25 °
Jue
26 °
Vie
28 °
Sáb
25 °

La tarde del domingo 18 de enero de 2026, el municipio de Adamuz, en la provincia de Córdoba, se vio sacudido por una de las tragedias ferroviarias más graves ocurridas en España en años recientes. Sobre las 19:39 horas, un tren de alta velocidad operado por la compañía Iryo que viajaba desde Málaga hacia Madrid-Puerta de Atocha sufrió un descarrilamiento parcial que lo llevó a invadir la vía contigua, donde circulaba en sentido contrario un tren Alvia de Renfe con destino a Huelva. La posterior colisión entre ambos convoyes provocó un siniestro de gran magnitud con cifras provisionales de al menos 39 fallecidos y más de 150 heridos.

De acuerdo con fuentes oficiales, el tren de Iryo, con alrededor de 317 pasajeros a bordo, perdió el guiado de sus últimos vagones poco después de salir de la estación de Córdoba-Julio Anguita. Estos vagones cruzaron al carril contrario y se estrellaron contra el Alvia que circulaba en sentido inverso, lo que provocó que varios de sus coches descarrilaran y uno incluso cayera por un terraplén de varios metros de altura. Entre los fallecidos se encuentra, según los primeros informes, el maquinista del tren de Renfe.

El impacto dejó escenas devastadoras: vagones retorcidos fuera de las vías, pasajeros atrapados y un despliegue masivo de servicios de emergencia, bomberos, Guardia Civil y sanitarios. La complejidad del terreno en Adamuz, con accesos complicados, obligó a los equipos de rescate a trabajar hasta altas horas de la noche con maquinaria pesada para liberar a heridos y recuperar cuerpos.

El ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, encabezado por Óscar Puente, se desplazó personalmente al lugar del accidente. Puente calificó el suceso como “raro y difícil de explicar”, subrayando que el tramo de vía donde ocurrió el descarrilamiento había sido recientemente renovado y es un tramo recto, lo que inicialmente descartaría causas habituales como exceso de velocidad en curvas. Puente pidió prudencia hasta que la investigación técnica avance y no se emitan conclusiones prematuras.

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha sido designada para liderar el análisis técnico del siniestro. Esta comisión, organismo especializado en España para accidentes de este tipo, examinará registros de velocidad, datos de señalización, mantenimiento de la infraestructura y el comportamiento de los sistemas de seguridad que debían evitar colisiones o frenados automáticos. Expertos ferroviarios citados por medios nacionales han advertido que, cuando hay muy poco margen de tiempo y distancia entre dos trenes en vía opuesta, incluso los sistemas automáticos pueden quedar sin capacidad de reacción suficiente.

Las consecuencias inmediatas del accidente se dejaron sentir de forma rápida: Adif suspendió temporalmente todos los servicios de alta velocidad entre Madrid y varias ciudades andaluzas como Sevilla, Córdoba, Málaga y Huelva, afectando a miles de viajeros que se vieron obligados a reprogramar sus desplazamientos o recurrir a transporte por carretera. En las principales estaciones, especialmente Puerta de Atocha en Madrid, Córdoba y Huelva, se habilitaron espacios de atención para familiares y afectados, junto con asistencia psicológica. Tanto Iryo como Renfe activaron líneas telefónicas de atención y apoyos logísticos para gestionar consultas y facilitar información en tiempo real.

La tragedia causó una respuesta social inmediata: vecinos del entorno se presentaron espontáneamente para ayudar a rescatistas y heridos, aportando vehículos y conocimientos del terreno para facilitar desplazamientos y logística. Organizaciones sociales y representaciones culturales también expresaron su solidaridad en redes, y varias figuras públicas trasladaron sus condolencias a las familias afectadas.

Mientras tanto, los hospitales de la zona y centros sanitarios cercanos siguen organizando recursos para atender a los lesionados, algunos de ellos en estado grave. Las autoridades han advertido de que las cifras de heridos aún podrían variar conforme avance la atención médica y se completen los procesos de identificación.

En Adamuz y en toda España, la noche del domingo dio paso a un lunes marcado por el dolor, la incertidumbre y el inicio de una investigación técnica profunda que deberá esclarecer no solo qué ocurrió en los momentos previos al descarrilamiento, sino cómo evitar que tragedias de esta envergadura vuelvan a repetirse en uno de los sistemas de alta velocidad más intensivos y avanzados de Europa.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

¿Quieres reportar algo?

Envía tu información a: [email protected]

Lo más leído

Quizás te interese

Envíos a CUBA desde → $1.79 x LBENVÍA AQUÍ
+