Memeño tiene nombre, edad, historia y hambre. El post que lo visibiliza no resuelve el problema, pero lo pone en agenda. A partir de ahí, la pelota rebota entre vecinos, iglesias, colectivos, autoridades locales y quien pueda articular la ayuda real: techo, comida, tratamiento —si lo requiere— y, sobre todo, dignidad.
la vejez en Cuba, especialmente la de quienes formaron generaciones, se ha vuelto sinónimo de abandono. Según la reconstrucción del exalumno, el maestro perdió a su esposa e hijo en un accidente y desde entonces ha ido de un sitio a otro, sin hogar.