El gobierno de Estados Unidos sancionó a las dos principales empresas del sector energético cubano — CUPET y la Unión Eléctrica — y bloqueó un acuerdo por el que Vanguard Energy, empresa de Florida, iba a enviar 250,000 barriles de gasolina y diésel a la isla. El régimen respondió con ataques personales a Marco Rubio y acusaciones de que las sanciones son un "pretexto" para una intervención militar.