Mientras el dólar marca 660 pesos y los cajeros del Banco Metropolitano están apagados "para que la gente no moleste", muchos cubanos encontraron este fin de semana una válvula de escape inesperada: el Mundial 2026. Noventa minutos de fútbol como pausa a la crisis. Eso sí, solo para el que tiene corriente — que no es todo el mundo.