La Corte Suprema escuchó dos casos clave sobre el Título III de la Helms-Burton: cruceros en La Habana y Exxon contra CIMEX. El fallo podría redefinir el riesgo de hacer negocios en Cuba
La crisis energética y el deterioro de servicios en Cuba ya se traducen en cancelaciones, cierres temporales y reubicación de huéspedes. Costa Rica e Irlanda pidieron evitar viajes y, en el caso irlandés, advirtieron asistencia consular “extremadamente limitada”, elevando el riesgo percibido del destino.
En una directa, Amelia Calzadilla cuestionó que el mundo “descubra” ahora la crisis cubana y sostuvo que el deterioro humanitario viene de años. Su mensaje coincide con una semana marcada por la escasez de jet fuel y la suspensión de vuelos, que volvió a poner a Cuba en titulares internacionales.
Washington advirtió a La Habana que no interfiera con el envío de asistencia humanitaria para damnificados del huracán Melissa, canalizada a través de organizaciones no gubernamentales, y en la misma semana la embajada de EE.UU. anunció que el 16 de enero limitaría servicios por un acto oficial que restringe el acceso al edificio. En paralelo, funcionarios cubanos de turismo salieron a tranquilizar a Canadá con el mensaje de que “todo sigue igual”, mientras el debate energético crece. Hay dudas sobre la capacidad de Pemex para sostener el suministro a la isla bajo una presión geopolítica que vuelve a subir.
Trump aprieta con petróleo y La Habana responde con soberanía, pero el debate vuelve a ocurrir sin consulta real a un país agotado por décadas de precariedad.
Una turista argentina relató una estafa al llegar a La Habana y aun así dijo que “es un paraíso”. Días antes, la actriz cubana Anniet Forte denunció un episodio de racismo en la entrada de un local nocturno. Dos escenas distintas, la misma ciudad al desnudo.
Florida vuelve a destacar en los listados nacionales: un informe de WalletHub sitúa a varias de sus ciudades entre las de mayor presupuesto navideño del país, mientras dos asadores de Miami entran en la élite gastronómica de Norteamérica. Entre consumo robusto y propuestas culinarias premiadas, el estado reafirma su lugar como uno de los grandes escaparates de Estados Unidos.
La temporada alta comienza para Cuba bajo una tormenta perfecta: apagones masivos, epidemias de dengue y chikungunya con decenas de muertos, advertencias sanitarias de varios países y un deterioro profundo de servicios básicos. Mientras gobiernos como Reino Unido, Canadá y Rusia recomiendan cautela —e incluso evitar viajar—, el turismo internacional se retrae y la isla se acerca a la que podría ser su peor temporada turística en décadas.