Larry Page sumó una tercera compra residencial en Coconut Grove por casi $15 millones, mientras otro ejecutivo pagó $26 millones por una mansión vecina en Miami Beach.
Lejos de ser hechos aislados, los robos de relojes de lujo —a menudo con víctimas drogadas o rociadas con gas pimienta— han dejado un rastro de detenciones recientes en el sur de Florida últimamente.