El humorista y activista cubano Limay Blanco solicitó apoyo espiritual y oraciones a través de sus redes sociales debido a la delicada situación de salud de su hija, actualmente ingresada en un hospital tras presentar múltiples vómitos y diarreas. La petición generó una amplia respuesta de solidaridad entre seguidores, creyentes y no creyentes, que se volcaron en mensajes de apoyo y deseos de pronta recuperación.
Por hoy, el dato que importa es sencillo y luminoso: Natalia volvió a su aula. Lo hace con cautela, sí, pero también con la energía de quien recupera su cotidianidad. Para su comunidad escolar y para Caibarién, es una pequeña victoria que vale por muchas.