La Policía Nacional, Europol y la Policía de Serbia desarticularon una organización criminal que introducía cubanos ilegalmente en España por la ruta de los Balcanes, cobrando cerca de 3.000 euros por persona. Ocho detenidos, 28 cuentas bancarias embargadas y casi 400.000 euros rastreados en 2.252 transferencias financieras.