Tomadas en conjunto, estas historias dibujan un patrón: donde faltan controles, proliferan las sospechas; donde la información oficial es escasa, crecen el rumor y la indignación.
la madre en Santiago de Cuba solo pide lo esencial: saber si su hijo está vivo y dónde está. Entre la marea de comentarios y conjeturas, la verificación en fuentes oficiales y la mediación de personas en EE. UU. pueden transformar una súplica en una respuesta.
Que un “sujeto muy peligroso” esté suelto y que un directivo “con un muerto encima” también lo esté son, por supuesto, planos distintos del delito. Existe una gran diferencia entre una alerta de “peligrosidad” y un siniestro vial donde se ve involucrado un dirigente, aunque no se trate de un dirigente cualquiera: en este caso estamos hablando del Jefe de Combustible de una corporación poderosísima, que le debe haber hecho favores - entiéndase que son favores relacionados con autos, viajes y combustible - a muchísimas personas influyentes en la provincia. Un hombre de bien, que seguramente ni escapará del país, pero que tiene recursos para hacerlo.
Esta alerta - la del asesinato hace tres años de un oficial de las fuerzas del orden en la isla - llega en un contexto marcado por el asesinato la pasada semana del capitán de la PNR Leonel Mesa Rodríguez, jefe de sector en Caibarién, Villa Clara, cuyo cadáver fue hallado con seis heridas de arma blanca y un disparo en la cabeza.
Varios casos recientes donde la violencia contra la mujer es señalada. En otro, ocurrido en el año 2000, se denuncia que el victimario apenas recibió 8 años de cárcel.