La ONU alertó sobre un posible colapso humanitario en Cuba en medio de apagones, escasez de combustible y presión de EE.UU. sobre el suministro petrolero.
El choque entre Bruno Rodríguez y Carlos Giménez refleja una guerra de relatos alrededor de Cuba, mientras Trump mantiene una puerta entreabierta a negociar si hay alineación política.
El Swift Galaxy, ligado a un cargamento de 700.000 barriles previsto para Cuba, cambió su ruta y navega hacia Dinamarca. El desvío ocurre mientras Claudia Sheinbaum evita precisar si México mantendrá los envíos de Pemex a la Isla, en un contexto de fuerte crisis de combustible.
La pausa del petróleo mexicano a Cuba fue presentada fuera de la Isla como un freno concreto, y dentro como una reafirmación “soberana”. El contraste muestra cómo el oficialismo cambia el centro del debate: del combustible que falta a la épica que conviene.
Un cubano fue arrestado en Milán tras robar a una turista y tratar de usar su tarjeta; otro fue detenido en Cancún por presuntos vínculos criminales. En España, un cubano de 50 años murió en un choque en la CV-755, en Alicante.
Washington advirtió a La Habana que no interfiera con el envío de asistencia humanitaria para damnificados del huracán Melissa, canalizada a través de organizaciones no gubernamentales, y en la misma semana la embajada de EE.UU. anunció que el 16 de enero limitaría servicios por un acto oficial que restringe el acceso al edificio. En paralelo, funcionarios cubanos de turismo salieron a tranquilizar a Canadá con el mensaje de que “todo sigue igual”, mientras el debate energético crece. Hay dudas sobre la capacidad de Pemex para sostener el suministro a la isla bajo una presión geopolítica que vuelve a subir.
Cubanos del sur de Florida debaten la política estadounidense que permite a México enviar petróleo a Cuba en medio de una profunda crisis de energía y sanciones, con opiniones divididas sobre sanciones y libertades.