Cuba conmemora el centenario de Fidel Castro bajo apagones de más de 20 horas, escasez de combustible y una economía parcialmente paralizada. Mientras el Gobierno organiza homenajes y aprueba 176 reformas para atraer capital privado y extranjero, la isla recibe cientos de toneladas de donativos y uno de los nietos de Raúl Castro aparece simultáneamente como interlocutor con Washington y mencionado en una investigación sobre una red criminal transnacional.