Victor Rivas, de 40 años, fue detenido el domingo en Louisiana por manejar en estado de ebriedad, huyó a pie, saltó desde una autopista elevada a un pantano, apareció caminando por una carretera, volvió a huir, fue atacado por un caimán que le mordió ambos brazos, siguió corriendo y finalmente fue capturado con ayuda de un dron. El caimán, según la policía, no sufrió heridas y ya volvió a su patrullaje habitual del pantano.
Una fuga de propano hizo explotar la casa. Los bomberos llegaron y no pudieron entrar. Siete muertos. Horas antes, ocho niños habían sido asesinados en Louisiana.
Por el momento, las autoridades han pedido paciencia a la comunidad y han reiterado que el objetivo inmediato es determinar con precisión qué falló y por qué, con el fin de evitar que un accidente similar vuelva a ocurrir. Mientras las investigaciones avanzan, el festival ha continuado sus actividades con mayor despliegue de personal de seguridad y técnicos en las áreas de juegos. Las familias de las menores, que han solicitado privacidad, esperan una recuperación completa y respuestas claras sobre un episodio que opacó lo que debía ser una jornada de alegría comunitaria.