El juicio está relacionado con la agresión sufrida el 7 de enero de 2024, en el reparto Abel Santamaría —El Sala’o— de Santiago de Cuba, por un joven liniero de la Unión Eléctrica.
Mientras los cirujanos definen próximos pasos y los partes médicos se actualizan, el caso de Osmani vuelve a exponer la zona de riesgo de un oficio esencial para un país que sufre cortes constantes de servicio eléctrico… y, a la vez, la brecha entre lo que el oficialismo comunica y lo que la familia dice necesitar para sobrellevar el día a día de la recuperación.