Sulay lleva 14 años en Madrid y solo envidia una cosa de los cubanos en Miami: poder visitar a su abuela enferma un fin de semana. Su video en TikTok disparó el debate eterno de la diáspora cubana — ¿España o EE.UU.? — justo cuando Karen Hernández intentaba zanjarlo con clichés desde Florida. Los datos de criminalidad, coste de vida, derechos civiles e inversión inmobiliaria dicen que la respuesta depende de quién eres, cuánto tienes y qué tan cerca de Cuba necesitas estar.
Si lo que pretendemos es orientar a la gente —no asustarla—, hablemos claro: en España te tocará lidiar con burocracia y alquileres caros en grandes ciudades, pero tendrás sanidad pública, transporte que funciona y barrios caminables; no te forzarán a un coche eléctrico, aunque ciertas zonas limiten el acceso a vehículos viejos; pagarás impuestos como en cualquier Estado de bienestar, pero no dos veces por el mismo ingreso. A partir de ahí, cada familia hace su ecuación.