American Airlines e Iberostar cerraron acuerdos extrajudiciales con herederos cubanoamericanos bajo la Ley Helms-Burton por propiedades confiscadas por Castro hace 65 años. Los pactos, mantenidos en secreto hasta este fin de semana, llegan en el peor momento para los inversores extranjeros en Cuba: la Corte Suprema de EE.UU. está a punto de fallar sobre casos similares que podrían convertir cualquier operación comercial en la isla en una fuente de litigios millonarios.
La crisis energética y el deterioro de servicios en Cuba ya se traducen en cancelaciones, cierres temporales y reubicación de huéspedes. Costa Rica e Irlanda pidieron evitar viajes y, en el caso irlandés, advirtieron asistencia consular “extremadamente limitada”, elevando el riesgo percibido del destino.