En 2024 Trump supo capitalizar el descontento de muchos votantes, especialmente en la comunidad cubano‑americana de Florida, con mensajes sobre una economía “roaring” y gasolina barata. Hoy el precio del combustible roza los US$4 en su segundo año de mandato. La guerra con Irán, los riesgos en el estrecho de Ormuz y la frágil oferta mundial han eliminado cualquier margen para reducir los precios a la mitad. Mientras el presidente pide paciencia y apela al patriotismo ante un conflicto que él mismo promovió, empiezan a aflorar reclamos entre quienes esperaban llenar el tanque por menos de US$2.