Manuel Marrero Cruz encabezó reuniones extraordinarias en Granma, Guantánamo y Santiago para exigir “proactividad” y más producción en plena crisis. En Bayamo, el tono de convocatoria vuelve a convertir el sacrificio cotidiano en programa de gobierno.
Granma anuncia cuatro ambulancias para bases regionales en Bayamo, Manzanillo, Jiguaní y Niquero como “reforzamiento”. La nota, sin querer, confirma lo contrario: el país opera con déficit, y el transporte sanitario se volvió excepción administrada.
una mujer identificada como Darmis Figueredo, conocida por vecinos como “Gulli”, de unos 38 años, y su pareja actual, Yunito, de alrededor de 43, fue asesinada presuntamente por Adrián Corrales, expareja de Figueredo.
En un mitin solidario con Nicolás Maduro, una trabajadora del INDER calificó al gobierno de Trump de “errático”. La frase contrasta con giros económicos recientes del propio gobierno cubano, documentados en la política del dólar y en rectificaciones tras presión pública.
Estos son algunos de los nombres y procedencias de algunos de los cubanos muertos en Venezuela durante la captura de Nicolás Maduro, según datos parciales.
Una embarcación que salió a remo desde Pilón rumbo a Jamaica habría llegado con solo cuatro de sus seis ocupantes. Denuncias comunitarias señalan la desaparición de Arleti García y Sorel en circunstancias violentas aún no confirmadas oficialmente.
La denuncia, hecha pública por la activista cubana Irma Lidia Broek en Facebook, muestra lo que deberían ser alimentos de ayuda entregados a ancianos y familias afectadas, convertidos en una pasta hinchada, descompuesta, con ese brillo aceitoso que solo tienen las cosas que ya empezaron a despedirse de este mundo.
En una misma edición, Granma dedicó espacio a denunciar la violencia contra las mujeres en el mundo y en las Américas, pero evitó mencionar las cifras cubanas, pese a que los observatorios independientes registran decenas de feminicidios cada año. En cambio, el periódico oficial reservó una de sus piezas culturales para glorificar a Diego Armando Maradona, ignorando que una cubana lo acusó de abusos cuando era menor de edad. El resultado es un discurso que alerta del silencio ajeno mientras calla ante las víctimas propias.
A veces, lo único que sobrevive a un huracán es la capacidad de mirar alrededor y asumir que toca recomenzar. En oriente, recomenzar ya no es un acto extraordinario: es rutina. Una rutina demasiado parecida a un loop infinito, pero aun así, rutina. El país está cansado, pero no detenido. La vida, incluso en ruinas, insiste.
La expectativa ahora es doble: que las brigadas y donativos anunciados lleguen con prontitud y que la promesa de “atender a todos” se acompañe de decisiones operativas visibles, auditables y comprensibles para el barrio que aún seca la guata de su colchón al sol. Mientras tanto, el video sigue circulando y los comentarios se acumulan con una mezcla de rabia, decepción y propuestas muy concretas para resolver algo tan básico como el descanso de una familia.