Las condiciones de Washington a Caracas ponen en riesgo el crudo que aún recibe Cuba. El impacto sería inmediato en electricidad, transporte y economía.
Maduro llegó a Nueva York bajo custodia federal, tras una operación militar y un traslado naval y aéreo, para enfrentar cargos en la justicia estadounidense.
A más de un año de la visita del submarino nuclear ruso Kazan a La Habana, el episodio sigue siendo citado por analistas estadounidenses como una señal de alerta sobre el equilibrio naval y la proyección de poder de Rusia en el Caribe.
Nicolás Maduro atraviesa uno de los momentos más tensos de su permanencia en el poder: mientras Estados Unidos incrementa su presencia militar en el Caribe y Trump confirma que mantiene “todas las opciones sobre la mesa”, varios medios internacionales reportan que el mandatario venezolano cambia cada noche de habitación, de teléfono y de ruta de descanso para evitar ser localizado ante un eventual ataque. Aunque insiste públicamente en que no abandonará el país, la presión diplomática, militar y económica sobre su gobierno alcanza niveles críticos, en medio de llamadas telefónicas con Trump, nuevas sanciones y un creciente cerco internacional.
Cuba profundiza sus vínculos con Rusia e Irán en un momento de incertidumbre económica en EE.UU., fortaleciendo alianzas políticas y económicas que desafían los marcos tradicionales de influencia estadounidense.
La pregunta de si al caer Venezuela “cae” Cuba tiene fundamentos concretos en los lazos de dependencia energética, militar y diplomática. Que Cuba sobreviva a una eventual crisis venezolana depende en gran medida de su capacidad de diversificar alianzas, reducir vulnerabilidades y revertir la senda de suministro decreciente que hoy marca su horizonte.
Queda la pregunta obvia: ¿qué vino y qué se llevó? Cualquier respuesta ahora sería especulativa. Lo verificable es la huella de vuelo, el patrón repetido de rutas africanas como plataforma de salto, la capacidad de carga del Il-76 y el historial sancionado de su operador. En un Caribe que vuelve a ser tablero, el RA-78765 no solo transportó toneladas: movió señales.