La historia se volvió viral por el llamamiento público de Ana García, una joven malagueña que viajaba en el tren siniestrado junto a su hermana Raquel y su mascota. Tras el impacto, Boro salió corriendo asustado y se perdió en los alrededores de Adamuz, mientras Ana resultaba herida y su hermana quedaba ingresada en estado grave. Desde entonces, la prioridad emocional de la familia fue encontrar al animal, al que describen como parte de su casa y un apoyo clave en medio de la angustia por la evolución médica de Raquel.
Un cubano fue arrestado en Milán tras robar a una turista y tratar de usar su tarjeta; otro fue detenido en Cancún por presuntos vínculos criminales. En España, un cubano de 50 años murió en un choque en la CV-755, en Alicante.
Leandro Miguel González Pérez, agente de la Seguridad del Estado identificado por agredir a Saily González, estaría gestionando su salida a España, según denuncias en redes.
Joaquín Sabina cerró su carrera en los escenarios con un concierto final en Madrid y confirmó que no volverá a girar. El cantautor andaluz se retira de los grandes recintos tras medio siglo de canciones decisivas en la música en español, aunque seguirá escribiendo y grabando.
Más de 600 000 cubanos han iniciado trámites para obtener la ciudadanía española bajo la Ley de Memoria Democrática, una cifra muy superior a lo previsto inicialmente por las autoridades españolas y que presiona a un sistema consular ya saturado.
Visto en perspectiva, la trayectoria de Rosalía se sostiene sobre tres escenas que hoy circulan una y otra vez en redes: la adolescente descartada en un talent show, la joven que canta en las calles de Barcelona para sobrevivir y la veinteañera que escucha incrédula a un tarotista anunciarle que será una estrella. El resto es trabajo, estudio y riesgo artístico. Pero para quien quiera leer señales, su éxito, efectivamente, ya estaba escrito en las cartas.
Las activistas que han acompañado el proceso lo resumen así: “La mitad de la vida la salvamos entre todos; la otra mitad depende ahora de los médicos en España”. Y mientras Brianna vuela hacia una oportunidad que Cuba no pudo darle, queda claro, una vez más, que la diferencia entre vivir y morir en la Isla depende demasiado del azar, de la solidaridad y del esfuerzo colectivo, y demasiado poco del sistema de salud que debería protegerla.
Si lo que pretendemos es orientar a la gente —no asustarla—, hablemos claro: en España te tocará lidiar con burocracia y alquileres caros en grandes ciudades, pero tendrás sanidad pública, transporte que funciona y barrios caminables; no te forzarán a un coche eléctrico, aunque ciertas zonas limiten el acceso a vehículos viejos; pagarás impuestos como en cualquier Estado de bienestar, pero no dos veces por el mismo ingreso. A partir de ahí, cada familia hace su ecuación.
El hecho de que haya más demanda internacional y, potencialmente, revalorización de prime y super-prime en 2025, influye en el liderazgo de Madrid, que ofrece rendimientos netos al ofrecer menor coste de vida relativo y una oferta gastronómica y cultural muy densa sostienen la ocupación turística y de media estancia (coliving, serviced apartments). Eso sí: en Miami hay una mayor renta disponible, y esto compensa parte del coste, pues la congestión y la presión de precios en alquiler y servicios elevan el umbral de rentabilidad de nuevos proyectos.
En Miami-Dade, United Way sitúa el “ingreso de supervivencia” de un adulto en torno a 42.000 dólares anuales, cifra que deja fuera de juego a quien cobre menos de 21,11 dólares por hora en una economía dependiente del auto y con transporte público limitado. En España, la presión llega por la combinación de salarios moderados, encarecimiento de alquileres y costes básicos que aún pesan más en jóvenes y hogares con rentas bajas. Diferentes mercados laborales, misma sensación: trabajar ya no garantiza estabilidad.
La muerte de Matilde Muñoz Cazorla abre ahora un capítulo judicial en Indonesia del que dependerán respuestas definitivas: quién la atacó, cómo, cuándo y por qué. Mientras se esclarecen responsabilidades, su historia deja una herida en Ferrol, su ciudad de origen, y una advertencia incómoda para el turismo internacional: incluso en los paisajes más idílicos, la seguridad nunca puede darse por descontada.