Dos historias opuestas retratan la emigración cubana actual: una joven de 23 años que vende en las calles de Barranquilla tras huir de la crisis en Cuba, y el presunto jefe de la “Mafia Cubana”, detenido en México y requerido en Miami por cargos federales. Una representa la lucha honrada por sobrevivir; el otro, el rostro criminal que también aparece en los márgenes de la diáspora.