Donald Trump anunció una reunión con María Corina Machado y convocó a grandes petroleras para definir el futuro energético de Venezuela. Con el respaldo de sectores de la oposición y control sobre el petróleo, Washington busca sostener la transición abierta tras la salida de Maduro.
En un mitin solidario con Nicolás Maduro, una trabajadora del INDER calificó al gobierno de Trump de “errático”. La frase contrasta con giros económicos recientes del propio gobierno cubano, documentados en la política del dólar y en rectificaciones tras presión pública.
Nicolás Maduro atraviesa uno de los momentos más tensos de su permanencia en el poder: mientras Estados Unidos incrementa su presencia militar en el Caribe y Trump confirma que mantiene “todas las opciones sobre la mesa”, varios medios internacionales reportan que el mandatario venezolano cambia cada noche de habitación, de teléfono y de ruta de descanso para evitar ser localizado ante un eventual ataque. Aunque insiste públicamente en que no abandonará el país, la presión diplomática, militar y económica sobre su gobierno alcanza niveles críticos, en medio de llamadas telefónicas con Trump, nuevas sanciones y un creciente cerco internacional.