Cuba dijo haber detenido a diez panameños en La Habana por “propaganda contra el orden constitucional”. Los nombres circularon en redes y algunos medios los replicaron, pero su huella digital pública es mínima y la historia exige confirmación institucional y consular.
La ONU alertó sobre un posible colapso humanitario en Cuba en medio de apagones, escasez de combustible y presión de EE.UU. sobre el suministro petrolero.
La Habana admite contactos “al más alto nivel” con Washington mientras crece la presión por el petróleo, reactivando el historial de desmentidos oficiales.
La reacción contra Mike Hammer no busca “proteger la soberanía” sino controlar la escena: impedir que conversaciones normales se vuelvan evidencia pública.
Marco Rubio compareció ante el Senado y fijó la línea de EE. UU. hacia Cuba y Venezuela: habló de cambio de régimen, puso a España como ejemplo de transición y descartó una intervención militar directa, limitando cualquier presencia a la protección de la embajada.
La “victoria” anual sigue en el marcador, pero la cancha se inclinó. La ONU le recuerda al mundo que el embargo existe; los votos que pierde Cuba recuerdan que su soledad también.
Los resultados oficiales, que otorgaron la victoria a Nicolás Maduro con un 51.2% de los votos, han desatado una ola de protestas en varias ciudades, el desplome de estatuas de Hugo Chávez, y un rechazo internacional que ha culminado con la expulsión de diplomáticos y la ruptura de relaciones diplomáticas con varios países.