El primer día del Mundial 2026 no fue solo fútbol. Afuera del Azteca, miles de maestros de la CNTE marcharon exigiendo pensiones dignas y fueron contenidos por la policía. En los estadios, el calor extremo puso en riesgo a los propios jugadores. En Dallas, el barrio de Deep Ellum amaneció con ocho murales nuevos y casi 200 banderines. En Miami, los negocios crearon menús por país. Y la ceremonia inaugural tuvo sus luces y sus sombras.