La Habana enfrenta una crisis de gestión de residuos que ha llevado a la acumulación masiva de basura en sus calles. La falta de camiones recolectores y la ineficacia de las campañas gubernamentales han generado un descontento generalizado entre los ciudadanos, quienes documentan la situación en redes sociales. La crisis no solo afecta la estética de la ciudad, sino que también plantea serios riesgos sanitarios.