El proceso judicial no era nuevo para él. En 2015, un jurado ya lo había condenado a muerte por el mismo crimen, también con una votación 9 a 3, pero la sentencia fue anulada por cambios constitucionales relacionados con la aplicación de la pena capital en Florida. Esta vez, los fiscales insistieron en que la violencia del ataque —y el hecho de que Andrés ya era un asesino convicto— justificaba la ejecución. Recordaron que en 1987 él había matado a puñaladas a Linda Azcarreta, amiga de su esposa, un crimen por el que apenas cumplió 18 meses de prisión tras declararse culpable.
En La Habana Vieja una vieja deuda de sangre se cobró a plena luz del día, frente a todos, y reforzó la idea de que, en muchos barrios de la capital, la vida vale cada vez menos y la violencia se ha convertido en un lenguaje habitual.
Según el informe policial citado por medios locales como Local 10 News y Law & Crime, la mujer relató que se encontraba en la acera con su hijo cuando Larrea Díaz, que llevaba una mochila, se les acercó y sacó un objeto que describió como “un cuchillo largo de color marrón”. En ese momento, el hombre la amenazó directamente: “¿Dónde está tu esposo? Te voy a cortar el cuello a ti y a tu hijo”, habría dicho en español, de acuerdo con el reporte.
Jennings fue condenado por uno de los crímenes más estremecedores registrados en Florida: el secuestro, violación y asesinato de Becky Kunash, una niña de seis años.
De acuerdo con los reportes preliminares, un hombre abrió fuego contra su esposa y su suegra dentro de un apartamento del complejo ubicado en el 2700/2500 de West 67th Place, y luego se quitó la vida.
El llamado busca no solo reabrir un expediente, sino rescatar la memoria de una mujer que, como tantas, fue silenciada por la violencia machista y por un sistema que rara vez responde. Porque la justicia no puede tardar otros catorce años. Cada día sin respuesta prolonga el dolor y confirma una impunidad que, en Cuba, se ha vuelto costumbre.
La Policía de Tulsa agradeció las llamadas y consejos recibidos durante la búsqueda, subrayando el valor de la cooperación con otras agencias —en particular con los U.S. Marshals— para capturar a personas buscadas que cruzan jurisdicciones estatales. El caso ilustra cómo el intercambio de información entre departamentos y sistemas de cámaras de comercios o áreas públicas, sumado a los reportes de la comunidad, puede acelerar la localización de prófugos y su puesta bajo custodia.
El atroz crimen cometido por este inmigrante cubano en Texas, contra otro inmigrante, refuerza el criterio de muchos que exigen y aplauden en Trump,...
El caso ha generado un fuerte debate en las redes sociales no solo por la brutalidad de los hechos, sino también porque Muñoz-Ochoa tenía un largo historial de arrestos previos por delitos bien graves y detenciones relacionadas con inmigración.