Jueces federales, incluidos varios nombrados por el propio Trump, han ordenado liberar a más de 400 inmigrantes cubanos cuya detención indefinida por el ICE fue declarada inconstitucional. El fundamento es el fallo Zadvydas v. Davis de 2001, que limita a seis meses la detención sin perspectiva real de deportación. Más de 36.000 cubanos tienen órdenes de deportación pendientes en EE.UU., de los cuales 29.000 son convictos.
Esta familia cienfueguera celebra hoy un triunfo que, aunque personal, se comparte como propio entre todos los que sueñan con un desenlace similar. La esperanza, como repiten muchos en los comentarios, sigue siendo el motor que empuja a la diáspora cubana en su largo camino hacia la estabilidad.