Dos meses después de Melissa, la Defensa Civil declara “normalidad” en Santiago de Cuba, pero persisten apagones, carencias y familias sin condiciones mínimas, mientras salen a la luz casos de colchones desviados que debían llegar a los damnificados.
Las autoridades de Guantánamo informaron la recuperación de colchones y otros recursos robados que estaban destinados a familias damnificadas por el huracán Melissa. Los hechos, ocurridos semanas después del evento meteorológico, generaron indignación ciudadana y reavivaron críticas sobre la demora en la entrega de donativos, la burocracia y la posible complicidad interna en el desvío de ayudas esenciales.