En pocas semanas, el Hospital Gustavo Aldereguía Lima de Cienfuegos ha protagonizado tres incidentes que retratan el colapso del sistema de salud cubano: un incendio que obligó a evacuar a más de 300 pacientes, incluyendo recién nacidos y embarazadas; un robo de madrugada en el área de ginecología donde le sustrajeron los teléfonos a varias doctoras mientras dormían; y ahora la agresión física a dos médicos por parte de familiares desesperados ante la falta total de recursos. Hasta el camillero, dicen los testigos, cogió lo suyo.