Familiares, activistas y políticos llegaron hasta Delaney Hall tras una protesta de inmigrantes detenidos que denuncian malas condiciones y falta de atención médica. La tensión creció después de intentos de entrar al centro y choques con agentes federales.
Violaciones de derechos humanos, negligencia médica y daños ambientales, esnsombrecen el "funcionamiento" de Alligator Alcatraz. Mientras el gobernador DeSantis se defiende y organizaciones exigen su cierre inmediato.