El aviso de falta de Jet A-1 en aeropuertos cubanos hasta marzo forzó suspensiones, escalas técnicas y flexibilidades en aerolíneas de Canadá, España y Rusia.
La escasez de jet fuel en Cuba provocó la suspensión de vuelos canadienses y obligó a operativos de repatriación, mientras aerolíneas europeas ajustan rutas ante la crisis.