El pasajero, un ciudadano cubano de 48 años que también portaba pasaporte ecuatoriano, declaró en un primer momento que solo traía 5,000 dólares encima. La respuesta, sin embargo, no convenció a la inspectora de turno: el peso inusual de las mochilas negras y la actitud del viajero bastaron para clasificarlo como “perfil de riesgo” y ordenar una revisión más minuciosa, detalla el comunicado.