La Agencia Associated Press también consignó que se trató de un incidente aislado y que no se prevén cargos derivados del siniestro. En lo inmediato, el caso queda como un susto de carretera que, pese al ruido mediático y al espectacular estado en que quedó la Range Rover, no pasó a mayores.
Mientras familiares y testigos siguen reclamando justicia y transparencia, lo urgente es que las autoridades amplíen la información básica del caso: identidad del detenido, calificación provisional de los delitos, estado de salud de los lesionados y garantías procesales. Esa claridad no solo desactivaría el carrusel de versiones en internet; también blindaría el derecho de las víctimas a conocer la verdad y el de cualquier investigado a no ser condenado en la plaza pública antes de que hable un tribunal.