En una reciente entrevista con la plataforma Familia Cubana, el querido locutor y presentador Niro de la Rúa abrió su corazón para hablar de su historia familiar, su carrera en la Isla y la nueva etapa que vive en Estados Unidos, donde actualmente trabaja como chofer en un centro de salud en Miami.
Lejos de cualquier tono derrotista, De la Rúa asumió su presente con serenidad y sentido práctico. “Yo hice carrera en Cuba. No vine a hacerla aquí. Hay que ser objetivo en la vida: si aparece algo y se puede hacer, se hace. Pero ya no tengo nada que me quede por hacer que yo no haya hecho”, expresó con firmeza.
Nacido en Santiago de Cuba en 1960, Niro construyó durante más de cuatro décadas una sólida trayectoria en la radio, el teatro y la televisión cubana. Fue rostro habitual de programas como “Encuentro con Clío” y “De la gran escena”, además de participar en espacios como “En 3 minutos”, “Mediodía en TV” y la telenovela “El balcón de los helechos”. También destacó en el doblaje y la locución radial, donde su voz se convirtió en referente para varias generaciones.
Sin embargo, su historia personal estuvo marcada por un episodio político que impactó profundamente a su familia. “Yo soy hijo de un preso político. Mi padre era de la Marina de Guerra. Fue acusado de agente de la CIA, acusación que no se le pudo probar jamás. No obstante, cayó en una causa de paredón”, relató.
Según contó, la presencia de un ciudadano estadounidense en el mismo proceso impidió que se ejecutara la sentencia de fusilamiento. Finalmente, la condena fue conmutada a 30 años de prisión, de los cuales su padre cumplió 11. Su padre y sus hermanos menores de edad eventualmente obtuvieron asilo estadounidense, pero, por ser mayor de edad en ese momento, Niro quedó atrás.
No fue hasta 2017 que De la Rúa pudo salir de Cuba. Pasó por México, donde ejerció como profesor de locución, antes de establecerse definitivamente en Miami. Allí ha continuado vinculado al ámbito artístico junto a su esposa, la actriz María Teresa Pina, con quien conforma una de las parejas más reconocidas del entretenimiento cubano. Ambos colaboraron en proyectos como el unipersonal “La Gran Tirana”, presentado en escenarios del sur de la Florida.
Actualmente, el locutor trabaja como chofer en La Colonia Medical Center, una red de clínicas privadas que ofrece atención primaria y servicios especializados, principalmente a la comunidad hispana y adultos mayores. Su labor consiste en transportar pacientes a consultas con especialistas y a centros diagnósticos, una función clave para quienes dependen de estos servicios médicos.
La historia de Niro de la Rúa refleja una realidad común entre muchos artistas emigrados: comenzar de nuevo sin renunciar a la dignidad ni al legado construido. Con la misma profesionalidad que marcó su carrera en Cuba, hoy asume un rol distinto, pero igualmente necesario, dentro de su comunidad.

















